En un reportaje de NPR Planet Money de octubre de 2015, David Kestenbaum visitó el centro de llamadas de Vitals en Manchester, Nuevo Hampshire, cuyo servicio SmartShopper tiene acuerdos con aseguradoras y empleadores. Un paciente llama antes de una resonancia magnética o de una cirugía de vesícula; el personal busca proveedores en un radio de 20 millas de su código postal. Incluso para un análisis de sangre, un lugar podría cobrar 300 dólares y otro 75. El agente no le dice a quien llama que elija el lugar más barato, pero si lo hace, Vitals le envía un cheque de 25 dólares.
Las sumas aumentan según el procedimiento. Un paciente con infusiones de Remicade para la artritis reumatoide puede recibir 500 dólares al mes por cambiarse a una ubicación más barata, y para la aseguradora o el empleador el ahorro puede superar los 200.000 dólares al año. Un miembro de un sindicato describió a un grupo de mujeres rurales que alquilaron una limusina hasta un centro de mamografías lejano e hicieron de ello un día de salida, gastando probablemente tanto como los incentivos recibidos.
El perdedor es el proveedor de mayor precio. William Goodman, director médico del Catholic Medical Center, uno de los lugares más caros para resonancias magnéticas en Nuevo Hampshire, dijo a NPR que le parecía una buena idea el servicio, y afirmó que su hospital cobra más en parte para cubrir costos como el servicio de urgencias y el helipuerto.
Compartir el ahorro con el paciente: una llamada para encontrar al proveedor más barato genera un cheque que le cuesta a la aseguradora mucho menos que la diferencia de precio.
Los pacientes eligen al proveedor, pero las aseguradoras y los empleadores pagan, así que quien elige no tiene motivo para comparar precios.
Un cheque pequeño es mucho menor que el ahorro en un procedimiento costoso, así que todos ganan excepto el proveedor de precio alto.
El centro de llamadas hace la búsqueda de precios, eliminando el esfuerzo que impide que la gente compare opciones.
Los agentes dicen que es decisión del paciente, lo que evita que la oferta se sienta como presión.
Si una parte decide y otra paga, dale a quien decide una porción del ahorro.
El reportaje de NPR presenta el servicio como operativo con clientes aseguradores y empleadores; no ofrece cifras totales de ahorro ni de pacientes. Goodman dijo que, con el tiempo, todos los precios de la atención médica tendrían que fijarse para que el sistema funcione.
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Las fuentes
- Why Most People Don't Shop Around For Medical Procedures NPR · npr.org ·