Los planes de salud con deducible alto se estaban volviendo más populares en EE. UU., pero una encuesta de AP encontró que alejaban a las personas de la atención médica: el 19 % de los adultos con seguro privado dijo haber dejado de ir al médico estando enfermos, y la cifra subía al 29 % entre las personas con planes de deducible alto. Pact, antes conocida como Gym Pact, ya operaba una aplicación en la que los usuarios se comprometían a hacer ejercicio y ganaban o perdían dinero según si cumplían o no.

En 2014, la CEO Yifan Zhang extendió la idea al propio seguro. Pact Health era un plan complementario que los empleadores compraban además de la cobertura habitual; los empleados podían optar por participar y fijar metas de entrenamiento. Cada entrenamiento verificado —confirmado mediante el tiempo de permanencia en el gimnasio por GPS, Fitbit, RunKeeper o un podómetro interno— restaba 5 dólares al deducible, y cada entrenamiento incumplido sumaba 5 dólares. Los participantes podían ahorrar hasta 1.300 dólares en su deducible en un año, o sumar hasta 500 dólares si se saltaban todas las sesiones previstas.

La verificación era deliberadamente concreta: el GPS debía mostrar que el miembro estaba realmente en el gimnasio y permanecía allí al menos 30 minutos. Junto al Gym Pact funcionaba un Veggie Pact, en el que los miembros fotografiaban el consumo de frutas y verduras para que la comunidad lo verificara, y un Food Log Pact que pagaba por registrar de forma constante en MyFitnessPal. En la aplicación de consumo, las cantidades perdidas por quienes fallaban iban a un fondo que recompensaba a quienes cumplían, de modo que el esquema de incentivos se financiaba a sí mismo.

«No hay ninguna razón para que tu deducible tenga que ser un deducible tonto —un incentivo que no cambia—», dijo Zhang. «Si podemos cambiar el comportamiento de las personas, estamos generando valor para las aseguradoras». Fast Company señaló que la aterradora perspectiva de pagar aún más por la atención médica probablemente era un motivador mayor que cualquier ahorro, y que los empleados no tenían que participar en absoluto.

Un deducible no tiene que ser tonto: deja que los entrenamientos resten 5 dólares y que los entrenamientos incumplidos le sumen 5 dólares

Faltar a un entrenamiento eleva el deducible, y la perspectiva de pagar más por la atención médica es un motivador más fuerte que la promesa de ahorrar.

Cada entrenamiento se verifica automáticamente mediante el tiempo de permanencia por GPS o los datos de Fitbit o RunKeeper, por lo que no se necesita ningún proceso de reclamación.

En los pactos de consumo, el dinero perdido por quienes fallan financia las recompensas de quienes cumplen, de modo que el fondo se paga a sí mismo.

El cambio de comportamiento genera valor para las aseguradoras, como dijo Zhang, porque los miembros más sanos le cuestan menos al plan.

Un incentivo fijo paga lo mismo por presentarse que por holgazanear. Ancla la recompensa en una cifra que la gente ya vigila —el deducible— y deja que su comportamiento la mueva.

El artículo de origen solo informa la mecánica del lanzamiento en 2014: los empleadores compraban Pact Health como complemento de los planes habituales, la participación era voluntaria para los trabajadores y el plan podía mover un deducible hasta 1.300 dólares a la baja o 500 dólares al alza en un año. No ofrece cifras de adopción ni resultados posteriores.

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Las fuentes

  1. This App Will Raise Or Lower Your Insurance Deductible Based On Physical Activity Fast Company · fastcompany.com ·