En julio de 2010, la senadora Blanche Lincoln, presidenta del Comité de Agricultura y una de las principales autoras del Título VII de Dodd-Frank, advirtió en el pleno del Senado que los mercados de predicción podrían eludir las leyes de juego con «contratos de eventos» sobre la Super Bowl o el Kentucky Derby —contratos «usados únicamente para el juego» que «no tendrían ningún propósito comercial real». La ley otorgó a la CFTC la autoridad para prohibir dichos contratos en interés público, pero el Congreso dejó la decisión final al poder ejecutivo en lugar de plasmar una prohibición en la ley. Esa elección de diseño es la puerta por la que Kalshi entró después.

La Regla 40.11 de la CFTC (2011) prohibió los contratos de eventos de juego, citando las palabras de Lincoln. Los procedimientos de revisión permitían a los mercados autocertificar contratos y negociarlos antes de que la agencia siquiera los revisara. Crypto.com lanzó contratos deportivos en diciembre de 2024, sin que se lo bloqueara; un directivo de Kalshi dijo a Ars que eso despejó el camino. Kalshi se lanzó el 23 de enero de 2025, tres días después de la investidura: «La Edad de Oro de los mercados está aquí». El profesor de Derecho Ilya Beylin: la CFTC de Biden los consideraba prohibidos, sus asesores jurídicos lo entendían así, y la segunda administración Trump «cambió radicalmente» de rumbo, deteniendo la aplicación de la regla no derogada.

Luego contrató a quien encarnaba ese historial. El despacho de Lincoln ha recibido 480.000 dólares de Kalshi desde 2024. Su carta de agosto de 2024 seguía coincidiendo con su postura de 2010 (los deportes carecen de «consecuencias económicas significativas»), pero una vez que el producto existió, instó a la CFTC a permitir contratos de eventos deportivos. La CFTC de Trump los dejó florecer en todo el país sin derogar la Regla 40.11; su propuesta de reescritura de junio de 2026, sostiene Beylin, omitió sopesar los daños del juego. Los comentarios de Lincoln de 2010 siguen citándose contra la industria —un juez federal los citó como prueba de intención— y las demandas en unos 20 estados se dirigen hacia la Corte Suprema.

La defensa pública de Kalshi es estructural: «Como Kalshi funciona como el mercado de valores y no como un casino, está regulado por la CFTC y la ley federal… estamos sujetos a las leyes federales, no a las estatales». Califica a la oposición de «cártel del juego» que protege su monopolio; Donald Trump Jr. asesora tanto a Kalshi como a Polymarket, y en marzo de 2026 dijo a los fiscales generales republicanos que dejaran en paz los mercados de predicción. Los funcionarios estatales no han retrocedido.

La prohibición era discrecional, no legal: autocertificar los contratos, lanzar antes de cualquier revisión y luego contratar a la senadora que escribió la ley, cuyo propio historial cambia de bando.

El Congreso dejó la decisión sobre la prohibición deportiva al regulador, así que la palanca más barata fue el ejecutor, no una nueva ley: el permiso por defecto venció a pedirlo.

La autocertificación convirtió la ventana de revisión de la CFTC en una ventana de lanzamiento: negociar primero, revisar nunca.

Contratar a la autora de la disposición convirtió el fragmento de historia legislativa más citado de la industria en defensa remunerada; sus cartas muestran que el cambio de bando siguió al lanzamiento del producto del cliente.

No hizo falta cambiar ninguna ley: una regla no derogada, una regla no aplicada y una exfuncionaria con conocimiento interno bastaron.

Cuando el destino de una regla depende de quién la aplica, el momento es estrategia legal: estructurar el lanzamiento para que el defecto sea el permiso y luego persuadir al ejecutor, idealmente con la propia autora de la regla como defensora.

La pretensión paralela de Kalshi —que los estados no pueden tocar sus contratos regulados federalmente— va mal encaminada: los tribunales de apelación se dividieron 2–1 en su contra a finales de septiembre de 2026 (victoria en el Tercer Circuito, derrotas en el Noveno y el Sexto), y Nueva Jersey ha pedido a la Corte Suprema que resuelva la cuestión. La propuesta de reescritura de la Regla 40.11 de la CFTC de Trump sigue pendiente y sin finalizar. Las declaraciones de Lincoln en el pleno en 2010 siguen siendo la cita estándar para los estados y las tribus que sostienen que el Congreso quiso prohibir, no habilitar, las apuestas deportivas sobre contratos de eventos.

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Las fuentes

  1. A senator tried to ban gambling on prediction markets—now she's a Kalshi lobbyist Ars Technica · arstechnica.com ·