La descarga de camiones era el último trabajo no automatizado del almacén: dentro de un tráiler de acero sin corriente eléctrica ni infraestructura, con el calor del verano o el frío del invierno, los trabajadores levantan cajas todo el día. Es físicamente brutal y sufre escasez crónica de personal. Boston Dynamics —famosa por Atlas y Spot— vio que el sector había automatizado el almacenamiento y el transporte, pero no el tráiler, y en marzo de 2021 presentó Stretch: una base cuadrada con ruedas que lleva un mástil de percepción y un brazo de siete grados de libertad con una matriz de ventosas que levanta cajas de hasta 23 kg (50 libras).

Stretch surgió por sustracción. Su antecesor Handle, un robot de investigación de dos ruedas escindido del equipo de Atlas, fracasó en las pruebas de la economía de la descarga de camiones: maniobraba todo su cuerpo alrededor de cada caja, tardando unos 25 segundos por caja frente a los aproximadamente cinco de una persona. «Sabíamos que teníamos que alcanzar ese tipo de cifra para obtener un retorno de la inversión», recuerda Kevin Blankespoor, responsable de robótica de almacenes. La respuesta de Stretch fue usar el brazo en toda su extensión y mover la base solo cuando fuera necesario, combinando movilidad y manipulación, que el mercado vendía por separado pero no juntas.

Los clientes compraron la apuesta. En enero de 2022 DHL comprometió 15 millones de dólares para Stretch; en agosto de 2022 la empresa de cadena de suministro NFI sumó un pedido de 10 millones de dólares para sus almacenes en Estados Unidos, con la primera unidad prevista en Savannah, Georgia, en 2023. Los minoristas de ropa Gap y H&M también se sumaron. Al abrir la venta general en marzo de 2022, el consejero delegado Robert Playter enmarcó Stretch como el encargado de asumir «uno de los trabajos más exigentes físicamente del almacén» en medio de la escasez de mano de obra y los problemas de la cadena de suministro.

Derivar un robot específico para una tarea; mover el brazo, no la base

El tráiler era el único lugar de la logística que todavía se trabajaba enteramente con músculo humano: la automatización allí no tenía ningún incumbente al que desplazar.

El fracaso de Handle fijó la restricción clave: el tiempo de ciclo, no la destreza. Stretch alcanza el retorno de la inversión trabajando el brazo, no conduciendo la base.

La movilidad implica cero infraestructura: el robot entra en cualquier tráiler o contenedor, a diferencia de los pórticos de descarga fijos.

Derivar de la investigación de Atlas y Handle permitió a Boston Dynamics lanzar un producto sin inventar nueva tecnología central.

Las plataformas de investigación se convierten en productos por sustracción: despojar a un robot de propósito general hasta dejar una única tarea durísima y luego corregir la única métrica —el tiempo de ciclo— que decide si la automatización es rentable.

Stretch se convirtió en la vanguardia del impulso de Boston Dynamics hacia la manipulación móvil: la empresa planea que un solo robot descargue tráilers de entrada por la mañana, arme palés por la tarde y cargue camiones de salida por la noche. Le siguió un hermano fijo, Pick, para el manejo estacionario de cajas. A medida que persistía la escasez de mano de obra en los almacenes, la descarga de tráilers pasó de ser el trabajo menos atractivo del sector a su frontera de automatización más candente, y Boston Dynamics —bajo Hyundai— posicionó a Stretch como su primera apuesta comercial a gran escala más allá de Spot.

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Las fuentes

  1. Boston Dynamics puts its robots to work TechCrunch · techcrunch.com ·
  2. Supply chain firm NFI inks $10M deal to deploy Boston Dynamics Stretch robots TechCrunch · techcrunch.com ·
  3. Boston Dynamics Wikipedia · en.wikipedia.org