WIRED informó en junio de 2014 que el Aeropuerto de Ámsterdam Schiphol, el cuarto aeropuerto con más tráfico de Europa, se encuentra en una llanura fría y abierta donde el ruido puede viajar sin obstáculos durante kilómetros. Los investigadores descubrieron que todo se volvía más silencioso cada vez que los agricultores cercanos araban sus campos. El aeropuerto contrató entonces al artista paisajista Paul de Kort para diseñar un parque de crestas que desviaran el ruido, el cual apareció en la zona el año anterior.
Las aproximadamente 150 formaciones están separadas por unos 36 pies, más o menos la longitud de los retumbos de gran longitud de onda, baja frecuencia y largo alcance; de Kort llama a los surcos suelo sonoro materializado. Se construyeron con excavadoras robotizadas guiadas por GPS y rebotan las ondas sonoras de las aeronaves hacia el aire en lugar de hacia las viviendas.
Copiar el efecto del campo arado: crestas separadas unos 36 pies, tan largas como las ondas de baja frecuencia, desvían el ruido hacia arriba.
El terreno llano y abierto permite que el ruido se propague durante kilómetros, por lo que hubo que remodelar el propio suelo.
La separación de las crestas ajustada a la longitud de onda de baja frecuencia es lo que hace que desvíen la parte del ruido de las aeronaves más difícil de bloquear.
Las excavadoras guiadas por GPS hicieron práctico dar forma al patrón con precisión.
Estar atento a los efectos secundarios accidentales, como el silencio tras el arado, y convertirlos en un diseño deliberado.
El aeropuerto acordó reducir los niveles de ruido en 10 decibelios; WIRED señaló que el parque llega casi a la mitad de ese objetivo, y había un plan en marcha para casi duplicar el tamaño del paisaje acanalado.
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Las fuentes
- Clever Landscaping That Bounces Plane Noise Back Into the Sky WIRED · wired.com ·