El reportaje de NPR de 2017 describe el Valle de San Luis, un valle seco de Colorado de aproximadamente el tamaño de Nueva Jersey cuyas explotaciones agrícolas dependen de un acuífero poco profundo. Tras la sequía que comenzó alrededor de principios de la década de 2000, el acuífero estaba disminuyendo, los vecinos se culpaban unos a otros y los reguladores estatales amenazaban con imponer restricciones severas. Después de años de litigios y disputas internas, los agricultores acordaron que todos debían pagar más por el agua; Cleave Simpson, del Distrito de Conservación del Agua del Río Grande, dijo que la tarifa funciona porque afecta directamente al bolsillo.

Según lo reportado, durante seis años los agricultores han pagado aproximadamente tres o cuatro veces más cada vez que bombean. Los campos más intensamente irrigados pagan 75 dólares por cada acre-pie bombeado y otros 8 dólares por cada acre irrigado, lo que puede ascender a decenas o cientos de miles de dólares al año. NPR señala que fue la primera vez en Estados Unidos que un grupo de agricultores votó por gravar su propio uso de agua.

Permitir que los productores voten una tarifa sobre su propio bombeo para que la conservación del agua afecte al bolsillo antes de que los reguladores impongan límites.

Sin agua el valle es un desierto, y sin explotaciones agrícolas los pueblos cercanos también sufren.

Una votación voluntaria mantuvo el régimen en manos locales en lugar de esperar a los reguladores estatales.

La tarifa escala con el bombeo, de modo que los grandes usuarios asumen el mayor costo y tienen más motivos para reducir.

Como todos pagan, ningún agricultor queda en desventaja por conservar.

Un precio autoimpuesto sobre un recurso compartido puede superar a la regulación al mantener el costo internalizado y los negocios vivos.

Un equipo de la Universidad de Colorado encontró que los agricultores que pagaban la tarifa redujeron el bombeo de agua subterránea en aproximadamente un 30 por ciento, y esas explotaciones no cerraban por el costo. El acuífero no se había recargado por completo, pero los primeros resultados parecían prometedores, y los agricultores discutían aumentar las tarifas aún más. El investigador citado sugirió que el valle podría ser un modelo para otras regiones con estrés hídrico subterráneo.

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Las fuentes

  1. To Save Their Water Supply, Colorado Farmers Taxed Themselves NPR The Salt · npr.org ·