En el segundo piso de un antiguo edificio comercial de Róterdam, una antigua oficina se convirtió en el campo de pruebas del Hub: un sencillo kit prefabricado cuadrado con cocina, ducha e inodoro integrados, además de calefacción, un sistema de sonido e internet, diseñado por el estudio de arquitectura de Róterdam Kraaijvanger para la asociación de vivienda Havensteder. La instalación tarda solo unos días, no requiere más que acceso a agua y electricidad, y funciona en una oficina, un almacén vacío o cualquier espacio abandonado; un segundo módulo del Hub añade un dormitorio.

El problema que ataca es la cola de vivienda asequible de Róterdam —unos cuatro años de espera para los residentes de bajos ingresos a los que atiende Havensteder—, intensificada en 2016 por los refugiados que recibieron permisos de residencia y que tuvieron que abandonar la vivienda temporal, y por los estudiantes expulsados por los precios de un mercado tenso. El concurso de Havensteder de 2015 sobre el futuro de la vivienda lo ganó el concepto del Hub de una vivienda que podía instalarse casi al instante en el punto de demanda.

El mecanismo más profundo es la reversibilidad. Convertir edificios comerciales suele ser tan caro que los propietarios esperan a obtener rentabilidad, señala el arquitecto David Hess; pero el Hub convierte una propiedad «en un abrir y cerrar de ojos sin necesidad de una gran inversión», y el kit se desmonta con la misma facilidad con la que se instala, de modo que el espacio puede volver a uso comercial. La propiedad sigue el mismo criterio: el Hub puede ser propiedad de proveedores de materiales y prestadores de servicios, quienes, como propietarios permanentes, mantienen alta la calidad mientras los residentes alquilan un espacio pequeño por unos 500 € al mes.

No conviertas el edificio: amuéblalo. Un kit de vivienda prefabricado que se instala en días solo necesita agua y electricidad, y se desinstala cuando el mercado de oficinas regresa.

Invierte la economía habitual de la conversión: en lugar de reformar el edificio para convertirlo en apartamentos, el apartamento se convierte en mobiliario enchufable y el edificio permanece intacto.

La velocidad es la característica: días de instalación frente a una espera de cuatro años convierten las oficinas vacías en una reserva estratégica de vivienda que la ciudad puede ampliar y reducir.

La propiedad del kit por parte de los proveedores alinea los incentivos en favor de la durabilidad, ya que las empresas propietarias de las unidades siguen manteniéndolas a lo largo de los traslados.

Cuando los costos de conversión bloquean la reutilización, haz de la vivienda la parte desmontable: invertir qué capa es temporal libera espacio comercial para vivienda sin tocar el edificio.

En 2016 el Hub se estaba probando en una antigua oficina de Róterdam, con alquileres proyectados desde unos 500 € para un espacio pequeño y el kit diseñado para trasladarse a otros edificios vacíos. El artículo de Fast Company no registra cifras sobre cuántas unidades se desplegaron.

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Las fuentes

  1. This Pre-Fab Apartment Turns Empty Offices Into Affordable Housing Fast Company · fastcompany.com ·