El proceso de admisión universitaria en Estados Unidos es estresante, caro y consume mucho tiempo, y favorece a los estudiantes que pueden pagar consultores y costear las tasas de solicitud. La ironía que el programa aprovecha: alrededor del 85% de las universidades de cuatro años aceptan a más de la mitad de sus solicitantes, pero la complejidad de postularse descarta a estudiantes que sí serían admitidos, lo que deja a esas mismas universidades con dificultades para reclutar. Los programas de admisión directa han surgido precisamente frente a esa brecha.
Greenlight Match, creado por College Greenlight, una filial de la consultora educativa EAB, invierte el modelo: «las universidades se postulan a los estudiantes, en lugar de al revés», en palabras del director gerente Jonathan April. El estudiante completa un perfil gratuito —expediente académico más preguntas específicas— en menos de media hora. Un orientador lo revisa y luego se eliminan del perfil los datos identificativos, como el nombre y el correo electrónico, antes de compartirlo con las universidades asociadas que coinciden. Los estudiantes nunca se postulan directamente, así que solo reciben respuesta de las escuelas que les extienden ofertas. El proceso tarda alrededor de un mes.
Las cifras tras el piloto de 2021: en su primer año, trabajando con escuelas del área de Chicago, 600 estudiantes generaron casi 2.000 ofertas de admisión y 135 millones de dólares en dinero de becas. Para 2023 el programa había superado las 17.000 admisiones y más de 1.000 millones de dólares en ofertas de becas, y se esperaban 200 instituciones asociadas al año siguiente. De los participantes, el 41% son negros, el 48% hispanos y casi la mitad son estudiantes de primera generación. La mayoría de las universidades asociadas hasta ahora son escuelas privadas más pequeñas, aunque instituciones más selectivas han expresado interés.
Fast Company nombró a Greenlight Match ganador de los World Changing Ideas Awards de 2023 en la categoría de educación.
Invertir el selector: los estudiantes crean un único perfil gratuito; se le eliminan nombres y correos electrónicos y se envía a universidades compatibles, que se postulan a ellos con ofertas.
La solicitud —tasas, ensayos, consultores— es pura fricción cuando la mayoría de las escuelas admite a la mayoría de los solicitantes, así que eliminarla cambia los resultados sin cambiar los criterios de admisión.
Anonimizar los perfiles antes de que las universidades los vean elimina el nombre, el correo electrónico y otras señales que introducen sesgos socioeconómicos y raciales en la primera criba.
Las escuelas reciben candidatos verificados por orientadores y con expediente académico comprobado a un costo de reclutamiento casi nulo, y por eso incluso las ofertas directas poco convencionales las convencieron.
Los estudiantes solo reciben respuesta de las escuelas que los admiten, así que el proceso genera ofertas en lugar de rechazos para los estudiantes de primera generación y de bajos ingresos a los que se dirige.
Cuando la fricción de un mercado recae sobre el lado más débil, invierte quién se postula: el lado con exceso de capacidad perseguirá al lado que todos quieren realmente.
De 600 estudiantes de Chicago y 135 millones de dólares en ofertas de becas en el primer año a 17.000 admisiones y más de 1.000 millones de dólares en ofertas para 2023, con 200 instituciones asociadas previstas. Los orientadores responden que «esta es una mejor manera», y April espera que el modelo llegue con el tiempo al nivel más selectivo de universidades.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- College admissions can be incredibly biased. This program is making the process more equitable (EAB Greenlight Match) Fast Company · fastcompany.com ·