En octubre de 2022, National Grid advirtió de que los hogares podrían sufrir apagones rotativos de tres horas durante el invierno si Reino Unido no lograba asegurar suficientes importaciones de gas y electricidad a medida que aumentaba la demanda. La respuesta del operador de la red fue el Servicio de Flexibilidad de la Demanda, abierto a todos los proveedores de energía y previsto para funcionar desde noviembre de 2022 hasta marzo de 2023: en lugar de cortar el suministro a regiones enteras, pagar a la gente por consumir menos en hora punta. Unos 14 millones de hogares británicos ya disponían de contadores eléctricos inteligentes, la base que el plan necesitaba.

La mecánica era sencilla. Los clientes recibían un correo electrónico o un mensaje de texto con un día de antelación en el que se indicaba la franja horaria —normalmente entre las 16:00 y las 19:00— en la que se les pagaría por reducir el consumo. Quienes consumían menos en comparación con su propio promedio reciente ganaban entre 3 y 6 libras por kilovatio-hora ahorrado, una cifra que se fijaba más alta en los días en que el déficit era grave; algunos clientes podían llegar a recibir hasta 10 libras al día. Octopus Energy, que probó el plan en febrero y marzo, calculaba unas 4 libras por respuesta y alrededor de 100 libras por hogar durante el invierno, con unos 25 días de eventos remunerados.

El consejero delegado de Octopus, Greg Jackson, planteó así el intercambio: «En lugar de cortar el suministro a regiones enteras si nos falta gas, podemos recompensar a la gente por usar menos energía en momentos de máxima demanda»; cada unidad ahorrada también evita recurrir al caro diésel y carbón de reserva del sistema. Downing Street había descartado una campaña gubernamental para persuadir a los hogares de consumir menos, pero la vía de mercado siguió adelante. Los participantes en la prueba ahorraron una media de 0,7 kWh cada uno; Julie Byrne, de Saffron Walden, tendía las toallas al aire libre y posponía la cena: «No era solo por el dinero. Sentía que estaba ayudando».

Pagar a los hogares por cada kilovatio-hora verificado de demanda punta evitada en lugar de pagar a centrales de reserva contaminantes, o de cortar el suministro a barrios enteros.

El sistema ya pagaba una fortuna por mantener en reserva la generación de diésel y carbón; pagar a los usuarios un poco menos que eso por reducciones reales resulta más barato.

La línea de base del contador inteligente permite verificar individualmente la reducción de cada hogar, de modo que los pagos responden a un comportamiento genuino y no a promesas.

Las recompensas pequeñas funcionan porque la gente ya responde a pequeños ahorros; Jackson lo comparó con los compradores que adquieren artículos rebajados para liquidar existencias por menos de una libra.

Las franjas notificadas con un día de antelación concentran el incentivo en los periodos de déficit real en lugar de aplanar la demanda todo el tiempo.

Cuando la oferta es escasa, el megavatio más barato es el que nunca se usa: pagar a muchos pequeños usuarios en función de su propia línea de base medida convierte la conservación en un mercado en lugar de un mandato.

El servicio estaba previsto hasta marzo de 2023, y Octopus preveía unos 25 días de eventos remunerados a lo largo de los seis meses, con tarifas de compensación probablemente más altas en los días más graves. Cuando se anunciaron los detalles, aún no se sabía si lograría mantener el suministro sin apagones rotativos.

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Las fuentes

  1. Customers could get £100 for cutting energy use BBC News · bbc.com ·