En julio de 2015, Vox informó sobre un estudio publicado en Pediatrics realizado en la unidad de cuidados intensivos neonatales de un hospital de Milwaukee. Normalmente, los bebés allí recibían pulseras con nombres temporales como Babyboy o Babygirl, lo que permite al hospital proporcionar una identificación de inmediato aunque los padres aún no hayan elegido un nombre. Una encuesta citada por Vox encontró que más del 80 por ciento de las UCI neonatales utilizan este tipo de convención.
El problema es que esos nombres se parecen entre sí cuando decenas de bebés de una unidad comparten apellidos similares. En 2013, los investigadores comenzaron a dar a cada bebé un nombre distintivo: un bebé nacido de una madre llamada Wendy Jackson pasó a ser Wendysgirl Jackson en lugar de Babygirl Jackson, para facilitar su identificación y dificultar que se confundiera con el bebé de Brenda Johnson.
Incluir el nombre de pila de la madre en el nombre temporal del bebé, de modo que cada etiqueta de pulsera se diferencie de las vecinas.
Los nombres casi idénticos aumentan la probabilidad de seleccionar al paciente equivocado en los pedidos electrónicos.
En el momento del nacimiento sigue siendo necesario un nombre temporal, por lo que la solución mantiene la práctica y añade distinción.
El cambio no requiere personal ni dinero adicionales, solo un texto diferente en la etiqueta.
La prevención de errores puede consistir en un cambio de etiqueta cuando el error proviene de identificadores que se parecen entre sí.
El estudio de Pediatrics publicado en julio de 2015 mostró una reducción del 36 por ciento en los pedidos electrónicos al paciente equivocado, medida como pedidos retirados en un plazo de 10 minutos y vueltos a realizar por el mismo médico para un paciente diferente en los siguientes 10 minutos. Vox señaló que los investigadores creen que el cambio podría prevenir miles de errores al año.
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