Para los periodistas de investigación, la persona que está detrás de una empresa fantasma puede parecer tan imposible de rastrear como un avistamiento de ovnis. Las jurisdicciones secretas, desde las Islas Vírgenes Británicas hasta Panamá, Chipre y las Islas Caimán, ocultan quién posee qué, y los firmantes visibles suelen ser testaferros: una persona puede figurar como director de cien empresas mientras gana un dinero extra como taxista en Azerbaiyán. Buscar por el nombre que todo el mundo conoce no lleva a ninguna parte, porque el nombre que todo el mundo conoce no está en los documentos.

El hallazgo decisivo es que las empresas fantasma siguen necesitando papeleo. La constitución exige una dirección comercial oficial, nombres reales para al menos algunos directores y documentos sobre la naturaleza del negocio, y los agentes de constitución que suministran empresas fantasma, testaferros y servicios de secretaría por tarifas de tan solo 14 dólares estadounidenses no pueden evitar presentar esos datos básicos. Esos mismos agentes recopilan pasaportes y facturas de servicios públicos de sus clientes reales, y las filtraciones capturan esa confianza, por lo que las direcciones particulares afloran en los archivos.

El equipo de datos e investigación del ICIJ, con un método que la subdirectora Karrie Kehoe compartió en la cumbre NICAR de 2024, convierte ese rastro documental en una práctica consultable. OpenCorporates agrega registros de más de 140 registros gubernamentales; la base de datos gratuita Offshore Leaks contiene datos verificados sobre 810.000 empresas, fundaciones y fideicomisos offshore en 200 países; y Aleph, de OCCRP, añade gacetas y registros judiciales. Los periodistas varían las grafías, verifican las direcciones con mapas, anticipan los yates, el arte y las propiedades de lujo que compran los multimillonarios, y siguen los vínculos familiares hasta activos a nombre de parientes.

El resultado es concreto: al buscar en 2021 los activos en el extranjero de un rey de Oriente Medio, Kehoe y sus colegas encontraron catorce viviendas de lujo en el Reino Unido y Estados Unidos compradas a través de empresas pantalla con sede en paraísos fiscales, con una confirmación espectacular cuando los agentes de constitución consignaron la dirección particular del cliente en los documentos de registro como el «palacio real» del reino. El artículo de GIJN sobre el método obtuvo 1.068 puntos y 496 comentarios en Hacker News, y la base de datos Offshore Leaks sigue siendo gratuita precisamente para que los periodistas de cualquier lugar puedan seguir encontrando nuevas historias en ella.

Sigue el papeleo, no a la persona: los agentes de constitución deben presentar direcciones y nombres reales, y los documentos de sus clientes son el rastro que las filtraciones sacan a la luz

Los regímenes de secreto ocultan a los propietarios, pero no las presentaciones: la constitución sigue exigiendo una dirección, algunos nombres reales de directores y documentos del negocio.

Los agentes de constitución venden testaferros, pero recopilan pasaportes y facturas de servicios públicos de clientes reales, de modo que el servicio que oculta también conserva el rastro.

Las bases de datos de filtraciones verificadas (810.000 entidades offshore en 200 países) hacen que cualquier periodista pueda consultar el rastro documental de forma gratuita, filtrando por filtración y por región.

Las variantes ortográficas y las clases de activos predecibles dan anclas concretas a una búsqueda de aguja en un pajar, en lugar de consultas a ciegas.

Cuando alguien se esconde detrás de una ficción jurídica, encuentra el artefacto inevitable del acto —presentaciones obligatorias, registros de los agentes, direcciones registradas— y construye la búsqueda en torno a ese artefacto.

El equipo de Kehoe demostró el método en la búsqueda de 2021 que vinculó las empresas pantalla con sede en paraísos fiscales de un rey de Oriente Medio con catorce viviendas de lujo en el Reino Unido y Estados Unidos; la pista decisiva fue que los agentes de constitución consignaron la dirección particular del cliente como el palacio real del reino. En abril de 2024, la charla NICAR24 y el artículo de GIJN convirtieron el enfoque en una lista de comprobación que cualquier periodista puede aplicar, y el hilo de Hacker News (1.068 puntos, 496 comentarios) mostró un fuerte interés público por desenmascarar la propiedad oculta. El ICIJ mantiene gratuita la base de datos Offshore Leaks porque en los datos quedan más historias.

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Las fuentes

  1. Tips for Linking Shell Companies to their Secret Owners Global Investigative Journalism Network (GIJN) · gijn.org ·
  2. Pandora Papers: While foreign aid poured in, Jordan's King Abdullah funnelled $100m through secret companies to buy luxury homes International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ) · icij.org ·
  3. Tips for linking shell companies to their secret owners (Hacker News discussion) Hacker News · news.ycombinator.com ·