Ars Technica informó en junio de 2021, citando una investigación del Wall Street Journal, que Amazon había estado incluyendo warrants, es decir, derechos a comprar acciones más adelante a un precio fijado, en grandes contratos con proveedores durante aproximadamente una década, y con más frecuencia en los últimos años. Su último informe trimestral mostraba 2.800 millones de dólares en warrants, cinco veces más en tres años. Los acuerdos suelen ser con empresas que ayudan a Amazon a operar su negocio, no con vendedores de su sitio, y según los informes Amazon se dirige a empresas más pequeñas que podrían experimentar un gran salto en sus negocios.
En 2020 Amazon modificó su contrato con el distribuidor de comestibles SpartanNash, recibiendo warrants por el 2,5 por ciento de la empresa y una opción sobre otro 12,5 por ciento si compraba 8.000 millones de dólares en comestibles durante siete años. Las acciones de SpartanNash subieron un 26 por ciento el día en que se anunció el acuerdo. Clean Energy Fuels otorgó a Amazon el derecho a comprar hasta el 20 por ciento en diez años, lo que sus ejecutivos esperaban que evitara que Amazon comprara en otro lugar.
El arrendador de aeronaves ATSG se resistió pero aceptó en 2016 tras negociaciones prolongadas; en 2021 Amazon ejerció sus warrants por el 19,5 por ciento de ATSG, con la opción de alcanzar el 39,9 por ciento si arrendaba más aviones. Amazon también tenía contratos de warrants con Atlas Air (hasta el 30 por ciento), Cargojet y Startek.
Convertir el derecho a comprar las acciones del proveedor a un precio fijado en parte de un gran contrato, para que Amazon capture el valor que generan sus propios pedidos.
Un contrato con Amazon puede elevar las acciones de un pequeño proveedor, por lo que el warrant permite a Amazon compartir esa ganancia.
Una participación creciente da a los proveedores un incentivo para seguir sirviendo a Amazon en lugar de a sus rivales.
Vincular warrants adicionales a compras adicionales recompensa a Amazon por comprometer más volumen.
Los rescates bancarios de 2008, que financiaron el rescate con warrants, sirvieron como modelo para Amazon.
Un comprador cuyos pedidos mueven la valoración de un proveedor puede incorporar ese efecto en el precio del contrato, convirtiendo el poder de compra en una participación accionaria.
Según el informe, casi todas las empresas a las que se ofrecieron tales condiciones las aceptaron. Antiguos ejecutivos de Amazon dijeron al WSJ que los acuerdos eran unilaterales y que los proveedores no estaban en posición de negarse; se decía que Amazon evitaba escribir que los warrants eran un requisito para un contrato. Los warrants de ATSG se ejercieron en 2021.
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Las fuentes
- Amazon's new price of doing business—the right to buy ownership stakes in vendors Ars Technica · arstechnica.com ·