El científico vegetal Kent Bradford, de la Universidad de California en Davis, cree que una simple cuenta cerámica que absorbe la humedad del aire puede hacer que la agricultura sea mucho más eficiente en energía y mucho menos costosa. Las cuentas son zeolitas —minerales porosos que se unen fácilmente a ciertas moléculas— con poros diseñados para tener exactamente el tamaño y la forma adecuados para atrapar moléculas de agua. Fueron desarrolladas por Rhino Research en Tailandia.

En los países tropicales húmedos, donde hasta un tercio de los cultivos se pierde antes de llegar a los consumidores, las cuentas se colocan junto a las semillas de arroz o maíz cosechadas en sacos de malla o compartimentos cerrados con malla. Capturan agua del aire, lo que reduce significativamente la humedad que provoca la podredumbre y las toxinas fúngicas. Bradford y sus colaboradores pasaron varios años probando y perfeccionando la tecnología con agricultores en Tailandia, India, Nepal, Kenia y otras naciones tropicales.

El siguiente objetivo fue el secado a escala industrial en naciones más ricas para almendras, nueces, arroz y granos. Las operaciones convencionales soplan aire caliente a través de los cultivos en torres de secado o silos, lo que quema partes del lote y arruina el sabor; los experimentos mostraron que el aire ambiente, secado primero al pasar por las cuentas, funciona igual de bien. Las propias cuentas se vuelven a secar en un horno compacto para reutilizarlas, un uso del calor mucho más eficiente que calentar aire en movimiento.

No calentar el cultivo, sino secar el aire: los poros dimensionados para atrapar exactamente moléculas de agua extraen la humedad del aire ambiente, de modo que los cultivos se secan sin el aire caliente que consume tanto combustible.

Seleccionar el tamaño de poro para las moléculas de agua convierte un mineral barato en un deshumidificador específico que no consume energía propia.

Secar el aire en lugar del grano reduce a la mitad la energía según la estimación de Bradford y evita el quemado que causan las torres de aire caliente.

El despliegue en sacos de malla no requiere equipo que un pequeño agricultor no pueda usar, y por eso las pruebas de campo se realizaron en Tailandia, India, Nepal y Kenia.

Acondicionar la masa pequeña en lugar de la grande: corregir el aire alrededor de un producto puede sustituir el procesamiento del producto mismo, y la misma física escala desde un saco en una aldea hasta un silo industrial.

A febrero de 2017, los investigadores trabajaban para llevar la tecnología al secado a escala industrial en naciones más ricas; la cifra de energía reducida a la mitad es una estimación de Bradford, y en el material no se registran totales de adopción.

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Las fuentes

  1. Absorbent Beads Could Save Energy—and Lives MIT Technology Review · technologyreview.com ·