Según el reportaje de Ars Technica de 2022, Sasha Zbrozek se mudó a Los Altos Hills en diciembre de 2019 después de que Comcast le dijera por teléfono que el servicio estaba disponible. No lo estaba: tras más de un año, Comcast, a través del director de obras públicas del municipio, cotizó 210.000 dólares (300 dólares por pie en unos 700 pies de zanja). Comcast dijo a Ars que la cotización reflejaba la norma municipal sobre construcción subterránea, el asfalto duro y la restauración de la calzada. La cotización de AT&T, para conductos que el vecindario instalaría por su cuenta, oscilaba entre 28.000 y 44.000 dólares por vivienda, según Zbrozek.
En su lugar, se unió a Los Altos Hills Community Fiber (LAHCF), un ISP cooperativo creado con Next Level Networks, una empresa que construye y gestiona redes para grupos locales. En el modelo de Next Level, tal como lo describió su fundador en 2020, la comunidad es dueña de la infraestructura de última milla y los miembros son dueños de las acometidas hasta sus viviendas. Los voluntarios buscan zonas para expandirse y reclutan usuarios; una vez que se suma suficiente gente, Next Level finaliza el diseño, obtiene los permisos, supervisa la construcción y luego gestiona las operaciones. La red es de acceso abierto, por lo que varios ISP pueden dar servicio sobre la misma fibra.
Zbrozek detectó una segunda palanca: se estaba repavimentando un camino privado detrás de su casa, así que propuso enterrar conductos durante la repavimentación y conectarlos a la cooperativa. Su fibra entró en servicio en enero de 2021, pasando por 22 viviendas, de las cuales unas 17 se suscribieron. Cada una pagó aproximadamente 12.000 dólares por adelantado más una cuota mensual de servicio de 155 dólares; la construcción costó unos 50 dólares por pie.
Dividir el trabajo: los residentes son dueños de la fibra de última milla y reclutan vecinos, un contratista la construye y la opera, y cualquier ISP puede vender sobre ella.
La fibra hasta una casa es cara principalmente por la zanja, y una obra de repavimentación que ya deja el suelo al descubierto elimina buena parte de ese costo.
Ser dueños de las acometidas y los conductos significa que los residentes no quedan atados a un solo proveedor, ya que la red es de acceso abierto.
Los voluntarios que reclutan vecinos sustituyen el esfuerzo de ventas que un ISP comercial tendría que pagar, y la operación por contrata mantiene el servicio profesional.
Las cotizaciones de los operadores incumbentes (unos 210.000 dólares para una sola casa por parte de Comcast, de 28.000 a 44.000 dólares por vivienda por parte de AT&T) fijaban una alternativa cara que había que superar.
Cuando un operador incumbente no quiere dar servicio en la última milla, deja que los usuarios sean dueños de esa parte y contrata la experiencia técnica, de modo que la agregación de la demanda cueste voluntarios, no capital.
En octubre de 2022, LAHCF tenía unos 4,5 millas de fibra con otras dos millas en construcción, alrededor de 50 hogares suscriptores y un presidente del consejo que esperaba 300 suscriptores en un año (su proyección). Los usuarios entrevistados por Ars informaron de subidas mucho más rápidas y menos ralentizaciones que con AT&T; un residente citado por Ars dijo que la cuota mensual de 155 dólares era más alta de lo que le gustaría. El backhaul se alquilaba a Crown Castle y Zayo.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- Comcast wanted $210,000 for Internet—so this man helped expand a co-op fiber ISP Ars Technica · arstechnica.com ·