En marzo de 2024, Fast Company, al republicar Inside Climate News, informó que Great River Energy, que abastece a cooperativas eléctricas rurales en Minnesota, anunció la instalación de 52 sensores en líneas de todo el estado. Los sensores son fabricados por la noruega Heimdall Power y tienen aproximadamente el tamaño de una bola de bolos.

Cada sensor mide la temperatura en tiempo real de una línea de transmisión, lo que permite al operador aumentar de forma segura la energía que fluye por ella. La tecnología había ganado popularidad en Europa en los últimos años mientras permanecía en los márgenes del mercado estadounidense. Great River Energy decidió implementarla en todo su sistema tras una prueba piloto.

Medir la temperatura en tiempo real de cada línea con sensores sujetos a ella y luego transportar de forma segura más energía por las líneas ya construidas.

Los nuevos proyectos de transmisión suelen tardar una década o más y pueden costar miles de millones.

La capacidad de las líneas es un cuello de botella clave para el despliegue de energía renovable.

Las plantas eólicas y solares en zonas remotas podrían desconectarse con menos frecuencia si las líneas transportaran más energía.

Antes de construir nueva capacidad, medir el límite real del activo que se tiene.

La prueba piloto, con cuatro sensores de Heimdall, encontró que ayudaban a elevar hasta en un 42,8 % la cantidad de energía entregable por una línea, según el artículo. Great River Energy quedó posicionada para liderar en Estados Unidos el uso de estas herramientas con el despliegue de 52 sensores; el artículo no informó resultados posteriores.

CONSULTA LAS PRUEBAS

Las fuentes

  1. These 'magic balls' attach to power lines and make the grid far more efficient Fast Company · fastcompany.com ·