En un reportaje de la BBC (septiembre de 2026) tras visitar el observatorio Paranal del ESO en Chile, Richard Fisher describe cómo el Very Large Telescope utiliza láseres para lidiar con la atmósfera, que, como señala la científica de proyecto del ESO Amelia Bayo, altera la nitidez de la luz de las estrellas. La solución, la óptica adaptativa, rebota la luz distorsionada desde el espejo principal hacia un espejo más pequeño que se deforma para igualar y cancelar la distorsión. Bayo dice que la idea es muy sencilla, aunque llevarla a la práctica es difícil.
Necesita una estrella de referencia brillante. Donde el cielo no tiene ninguna, los astrónomos disparan un láser: este excita una capa rica en sodio a unos 90 km sobre el suelo, los átomos emiten fotones que los espejos captan, y la estrella artificial puede colocarse en cualquier lugar («un lienzo donde podemos poner la estrella donde queramos», dice Bayo). La idea se remonta a la tecnología militar de seguimiento de satélites, que los astrónomos se dieron cuenta de que podía ayudar a las observaciones desde tierra.
Tras las mejoras de 2016, uno de los cuatro telescopios de 8,2 metros (Yepun) pudo disparar cuatro láseres a la vez para corregir un campo de visión más amplio; cada uno entrega 22 vatios, unas 4.000 veces el máximo de un puntero láser, en un haz de 30 cm. Los nuevos láseres no necesitan tintes líquidos tóxicos ni días de calibración: los astrónomos pulsan un botón y el haz se mantiene fijo toda la noche. A finales de 2025 el ESO había instalado el último de los nuevos láseres, elevando el total a siete, y ahora los cuatro telescopios principales pueden dispararlos, lo que según la BBC es una primicia. Si un avión pasa cerca de la zona observada, los láseres se apagan automáticamente.
En lugar de esperar una estrella brillante, se fabrica una: un láser excita átomos de sodio a 90 km de altura, creando una estrella artificial colocada donde apunte el telescopio.
En muchas partes del cielo faltan estrellas naturales lo bastante brillantes para guiar la corrección.
Existe una capa de sodio en lo alto de la atmósfera, que da al láser una superficie reflectante dondequiera que apunte.
El espejo deformable solo puede corregir lo que puede medir; el láser aporta la referencia brillante que falta.
Los láseres más nuevos son estables y se ponen en marcha con un botón, así que los astrónomos del turno de noche no necesitan apoyo de ingeniería.
Si aquello que necesitas como referencia no está donde lo necesitas, fabrícalo: un láser puede proporcionar un punto de referencia a demanda.
En 2026 los cuatro telescopios principales del VLT pueden disparar láseres, de modo que pueden combinarse como un único telescopio virtual con un campo de visión más amplio y captar detalles muchas veces más nítidos que uno solo. La BBC atribuye al VLT la primera imagen de un exoplaneta y el seguimiento de estrellas alrededor del agujero negro central de la Vía Láctea.
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Las fuentes
- Why astronomers make fake stars with huge lasers BBC Future · bbc.com ·