Durante los disturbios de Londres de agosto de 2011, Greg Martin llegó a casa y encontró el piso revuelto y un MacBook Pro robado. La policía tomó denuncia y buscó huellas, pero el camino habitual terminaba ahí; lo que no esperaban era que el portátil ejecutara Prey, el software de rastreo gratuito de código abierto que él había instalado antes. Marcó el equipo como perdido y esperó, y el ladrón, lo bastante astuto como para saltarse el inicio de sesión añadiendo una nueva cuenta de administrador, siguió usándolo.
Casi dos días después llegó un informe mientras Martin estaba de viaje de negocios en Luxemburgo. Elevó la frecuencia de reporte a una captura cada cinco minutos, con la esperanza de sorprender al ladrón en Gmail o Facebook, y tras dos horas de verlo navegar por vídeos religiosos y buscar un Mercedes clase A en AutoTrader, el ladrón inició sesión en Facebook. El archivo resultante contenía su nombre, su escuela, su dirección en el oeste de Londres, su dirección IP, su proveedor de internet BSkyB, el nombre de su red inalámbrica doméstica, su perfil de Facebook y fotos de su rostro tomadas por la webcam.
Ese archivo permitió a la Policía Metropolitana de Londres efectuar la detención en lugar de confiar en la suerte: el bloguero informa que se hizo justicia, los comentaristas lo felicitaron por recuperar el MacBook y el fundador de Prey confirmó la recuperación en el hilo de Hacker News que siguió. La historia también mostró la economía del producto —rastreo gratuito de código abierto cuyas recuperaciones se convirtieron en el marketing—, atrayendo 272 puntos y 152 comentarios al publicarse en Hacker News el 12 de agosto de 2011.
Instalar el rastreador antes del robo y luego dejar que cada uso del portátil delate al ladrón
Prey tenía que estar instalado antes del robo, y ser gratuito y de código abierto eliminó la barrera de costo que habría dejado a una víctima común sin la herramienta cuando el piso fue saqueado.
El propio uso del ladrón es la prueba: cada sesión transmitía silenciosamente ubicación, capturas de pantalla y capturas de webcam desde su red, algo inevitable sin renunciar al valor del portátil.
Elevar la frecuencia de reporte a una captura cada cinco minutos captó el decisivo inicio de sesión en Facebook, uniendo rostro, nombre, escuela, dirección particular, proveedor de internet y red inalámbrica en un solo expediente.
Las contraseñas y el seguro protegen los datos y el valor de reposición, pero no recuperan el hardware; el archivo de pruebas dio a la policía un sospechoso identificado sobre el cual actuar.
Cuando un bien robado tiene que usarse para ser valioso, haz de ese uso la alarma: la telemetría gratuita preinstalada convierte al ladrón en la persona que entrega las pruebas
La Policía Metropolitana de Londres actuó sobre el archivo y el bloguero informa que se hizo justicia; los comentaristas lo felicitaron por recuperar el MacBook y el fundador de Prey confirmó la recuperación en la discusión. La publicación atrajo 272 puntos y 152 comentarios en Hacker News el 12 de agosto de 2011, donde los lectores preguntaron si era otra campaña de marketing viral; el fundador dijo que el equipo no tuvo nada que ver con la historia más allá de crear el software, y señaló que un relato similar había aparecido en Reddit el día anterior. Otro comentarista describió haber recuperado el MacBook de un empleado con Prey y ayuda policial.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- Why you don't steal from a hacker. InfoSec20 (Greg Martin) · infosec20.blogspot.com ·
- Why you don't steal from a hacker. | Hacker News Hacker News · news.ycombinator.com ·